La mayoría de las discusiones sobre los peligros de la Nueva Era rara vez se toman en serio. Hasta cierto punto, esto es comprensible, ya que ha estado presente durante los últimos sesenta años. No se dan cuenta de que es el resultado de siglos de esfuerzo por transformar a la humanidad. Se ha normalizado. No comprenden que comenzó con la Ilustración y el rechazo de la autoridad religiosa en favor de la razón humana, culminando en el movimiento de la Nueva Era del siglo XX. El meta final es ser un dios, tal como le dijo la serpiente a Eva en el jardín.

La Nueva Era es paradójica y engañosa. Es espiritual pero no religiosa; no tiene una presencia oficial, sin embargo, está en todas partes. Promete una “nueva” iluminación, pero proviene de tradiciones místicas antiguas. Se opone al cristianismo, pero usa libremente su lenguaje y símbolos. Cada movimiento anterior allanó el camino para la Nueva Era e infiltró todas las instituciones —espiritual, filosófica, metafísica, cultural y políticamente— a través de las doctrinas ocultas del gnosticismo, hermetismo, cábala, rosacrucianismo y la masonería.
En esencia, la Nueva Era es una compilación de todos los movimientos previos. Es una mezcla de ideologías, creencias espirituales y prácticas que han infiltrado la ciencia, la política, la educación, la psicología e incluso la religión. No tiene una estructura fija ni una definición clara, pero sirve como la fuerza ideológica detrás del globalismo y el Nuevo Orden Mundial. No tiene líder, por lo que todos pueden ser lideres. Y es precisamente su característica “ni lo uno ni lo otro” lo que la ha hecho tan exitosa. Es un sistema de talla única. Cada quien puede crear su propia realidad y ser su propio dios.

En su libro, La Externalización de la Jerarquía, Alice Bailey, la madre del movimiento de la Nueva Era, hizo una serie de predicciones, todas las cuales apuntaban al año actual, 2025. Su enfoque era cien por cien espiritual, pero obviamente sabía que sería rechazado, así que encontró la manera de hacerlo aceptable, beneficioso, y deseable, mediante el adoctrinamiento. Pero antes de explicar cómo sucedió, esto es lo que predijo:
• La Reaparición del Cristo
No el Jesús Cristo histórico de la Biblia, sino Maitreya, a quien ella llamó el Maestro Mundial.
• La Externalización de la Jerarquía
Los Maestros de la Sabiduría guiarán a la humanidad hacia un cambio global influyendo en las mentes. Eso incluye guiar la política, la ciencia, la religión y la manera en que la gente piensa.
• La Era de Acuario
Un cambio hacia la conciencia grupal, la cooperación y la alineación espiritual basada en la razón en lugar de la emoción o la fe. Bailey describió esta época como un tiempo en que la espiritualidad científica surgiría, y las instituciones tradicionales —incluyendo religión, familia, gobierno y educación— comenzarían a desmoronarse. La meta sería la unidad a través de la diversidad.
• La Restauración de los Misterios
Enseñanzas espirituales antiguas y prácticas de iniciación volveran, preparando lentamente a la humanidad para la siguiente fase de evolución espiritual.
• Una Nueva Religión Mundial
Esta transformación espiritual conducirá eventualmente a una religión global, no basada en dogmas, sino en principios espirituales compartidos.
Bailey creía que este cambio global sucedería con la ayuda de un Nuevo Grupo de Servidores Mundiales, una red de personas y organizaciones que trabajan para servir a la humanidad impulsando la transformación espiritual, social y planetaria. Quiera uno o no, este grupo juega un papel clave en lo que ella llamó la evolución y ascensión de la humanidad. Sirven como el vínculo entre los llamados Maestros Ascendidos y el mundo físico. Pero el Nuevo Grupo de Servidores Mundiales se entiende mejor como una mentalidad o sistema de creencias más que como una organización formal. Está compuesto por individuos afines que creen que están ayudando a la humanidad y al planeta al promover sus principios ante un público desprevenido.
Durante muchas décadas, la visión de Bailey sobre el Nuevo Grupo de Servidores Mundiales ha sido cumplida por organizaciones no gubernamentales y corporaciones multinacionales que imponen ideologías y políticas de la Nueva Era a la población global. Estas entidades son dirigidas por individuos no electos que, en su mayoría, no rinden cuentas —sin importar el daño que causen. ¿Cuáles?

ONGs: El Foro Económico Mundial (Klaus Schwab), la Fundación Bill y Melinda Gates, Open Society Foundations (George Soros), World Goodwill (Lucis Trust, anteriormente Lucifer Publishing Company, fundada por Alice Bailey), el Templo de la Comprensión y Greenpeace están entre las más prominentes.
Corporaciones multinacionales: Apple, Amazon, Microsoft, Google, Meta (Facebook) y Pfizer, por nombrar algunas. Estas compañías ya no solo venden productos — moldean mercados, dirigen el desarrollo tecnológico y ejercen una influencia significativa sobre la economía global.
En 1945, tras la Segunda Guerra Mundial, se creó las Naciones Unidas (ONU), una organización internacional con el objetivo de promover la unidad global, la paz y los derechos humanos. UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) es una agencia especializada de la ONU enfocada en la educación, el desarrollo sostenible y lo que solo puede describirse como redefinición cultural.

Aunque la UNESCO no legisla, ayuda activamente a establecer normas globales mediante orientación política, desarrollo curricular y alianzas con ONG. Esto incluye promover la ideología de género —como el transgenerismo— a través de sistemas educativos globales. Así que si te preguntas por qué tus hijos están aprendiendo acerca de los diferentes géneros¸ esta es la razón.
Ninguna organización promociona abiertamente a Bailey, pero definitivamente impulsan muchas de sus ideas —como la evolución planetaria, la unidad espiritual e incluso la integración política y mística— solo que empaquetadas para parecerse a algo secular. La ONU, por ejemplo, afirma ser no religiosa, pero ha tenido una sala de meditación desde sus inicios, lo que muestra una clara apertura a prácticas espirituales orientales. Además, tanto el Templo de la Comprensión (con raíces en la Teosofía) como World Goodwill son consultores oficiales de la ONU.

Esto es tecnocracia —gobernanza sin voz ni voto del pueblo, donde todas las decisiones quedan en manos de expertos, científicos, tecnócratas y líderes de corporaciones y los ONG. Son ellos quienes deciden qué enseñan en las escuelas a tus hijos y qué aparece en tus redes sociales. Moldean tus opiniones sobre el cambio climático, la política e incluso la religión. Y todo se hace a través de medios masivos y mensajes culturales que se sienten más como propaganda que como diálogo público. Cabe mencionar que empresas como Apple, Google, Microsoft, Amazon y otras son donantes privados de ambas organizaciones, lo que indudablemente les da voz en la creación y aplicación de políticas.
Uno de los ejemplos más claros fue la plandemia de COVID-19. En 2020, Klaus Schwab, líder del Foro Económico Mundial, anunció “El Gran Reinicio” —“un plan para reestructurar las economías globales, las fuerzas laborales y la gobernanza en nombre de la sostenibilidad, la equidad y la transformación digital.” Luego está Bill Gates, quien, a pesar de no ser ni científico ni médico, fue una de las voces más fuertes —y sigue siéndolo— promoviendo la vacuna pese a todos los efectos negativos reportados.
En resumen: todo lo que estás viendo coincide casi perfectamente con la visión de Bailey para el futuro. No es que su ideología espiritual se digna de que tu le creas, sino porque ella y sus seguidores lo creen y trabajan para logarlo.
La tecnocracia era exactamente lo que ella quería: gobernanza basada en principios, no en religión (entiéndase Cristianismo), dirigida por la élite espiritualmente “iluminada”. La meta es guiar a la humanidad hacia la unidad global, una religión mundial y un orden mundial, les guste o no. Pero se hace de una manera que parece haberse dado de una manera orgánica y por decisión de la gente. Pero lo cierto es todo lo contrario. Pero lo que realmente lo hizo posible fue la cibernética y el sistema binario.
La cibernética es el estudio de sistemas, retroalimentación y autorregulación. Originalmente se desarrolló para entender cómo las máquinas y organismos vivos mantienen una interacción estable. Pero luego también se aplicó al comportamiento humano. Un sistema puede ser una persona, un lugar, una máquina o una organización. Por ejemplo, Facebook es un sistema, y la retroalimentación la das tú, el usuario, con cada publicación, comentario y “me gusta.” El sistema toma esta retroalimentación y se adapta (se autorregula) a lo que quieres ver según tus búsquedas y “me gusta,” animándote a pasar más tiempo en la aplicación con nuevo contenido. Luego reaccionas a ese contenido nuevo, dando más retroalimentación y creando un ciclo continuo. Así que no solo el sistema está regulado, sino tú también. Todas las plataformas sociales funcionan igual.
En los últimos años, el término “binario” se usa comúnmente en referencia al género, pero originalmente fue un concepto matemático. En esencia, es una forma de contar usando solo dos números: 1 y 0. Aplicado a las personas, este pensamiento binario se puede ver claramente en redes sociales y plataformas digitales, donde el comportamiento se interpreta mediante elecciones simples. En otras palabras, funciona igual que la cibernética. pero de una forma más simplificado. En el comportamiento humano, igual se reduce a su forma más simple. Pensamientos y sentimientos se transforman en señales básicas: sí/no, me gusta/no me gusta, arriba/abajo, correcto/incorrecto, bueno/malo.
El concepto binario fue desarrollado por Gottfried Leibniz en el siglo XVIII. No solo fue matemático, sino también metafísico que soñaba con un lenguaje universal de razonamiento. En otras palabras, buscaba controlar el pensamiento mediante la lógica —pero una lógica definida en sus propios términos influenciado por las doctrinas ocultas. Esta forma de pensar se aplicó luego al comportamiento humano a través del trabajo de Wilhelm Wundt, padre de la psicología experimental.
Wundt veía la mente como una máquina y consideraba a los humanos como animales sin alma que debían ser socializados o condicionados más que educados —es decir, no educados en pensamiento crítico, que requiere matices y razonamiento más que respuestas emocionales. Con el tiempo, este enfoque se convirtió en la base aceptada de la educación moderna y fue finalmente respaldado por la UNESCO. Un ejemplo perfecto de pensamiento binario se ve en personas en redes sociales que gritan y lloran por temas políticos o sociales con los que no están de acuerdo. No ofrecen explicaciones ni razonamientos, solo epítetos, acusaciones e insultos. He allí la origen de la generación de cristal.
De manera que, en una sociedad dirigida por la tecnocracia, la cibernética provee el modelo para ver a las personas como sistemas. El comportamiento humano puede medirse y moldearse, lo que permite tener controles predictivos. Es decir, pueden controlar tu comportamiento antes de que tengas dicho comportamiento basándose en los datos que tu mismo les proporcionas con tus búsquedas, comentarios, y me gusta, no me gusta.
Pero ¿qué tiene esto que ver con la Nueva Era? Todo. Se trata de transformar la conciencia humana, no mediante el libre albedrío, sino mediante la manipulación, la coerción y el control. Es una adaptación social sin pensamiento crítico. El control es el mecanismo que anula tu libre voluntad. Los sistemas, las tecnologías e instituciones son las herramientas usadas para moldear lo que piensas, sientes y, finalmente, eliges, sin que seas consciente de las fuerzas ideológicas que hay detrás: las doctrinas ocultas del gnosticismo, hermetismo, rosacrucianismo, cábala y masonería —son sistemas luciferinos.

La cibernética y los sistemas binarios son sistemas modernos usados para impulsar creencias antiguas, que antes estaban confinadas a la élite y las sociedades secretas, hacia la cultura popular, lo cual nunca había sido posible hasta ahora. En el siglo XVIII, el cristianismo se había extendido por gran parte del mundo y era visto como una amenaza obvia porque la Iglesia se oponía y exponía abiertamente los objetivos ocultos y el engaño espiritual detrás de las doctrinas ocultas.
Esta oposición fue una de las razones detrás de la Ilustración. No solo era la autoridad de la Iglesia, sino el cristianismo en general. El verdadero objetivo era acabar con la creencia en un Creador y un Salvador y reemplazarla con la idea de que los humanos son dioses. Pero tenia que ser aceptado por voluntad propia. Por medio de engaños, claro, pero igualmente aceptado.

Para este propósito, el budismo, específicamente el budismo tibetano que es profundamente esotérico, fue el medio perfecto. Fue la primera religión no teísta y la más extendida. Sin un Dios o Creador personal, fue por excelencia el medio perfecto para difundir el mensaje de la Nueva Era. Pone gran énfasis en la experiencia interna, la conciencia y la iluminación, con un enfoque especial en la auto-transformación. El karma reemplaza el juicio divino, y la reencarnación ofrece la posibilidad de evolución espiritual. Es, por definición, una religión anti-cristiana, ya que contradice todo lo fundamentado en el cristianismo.
Ni Blavatsky que introdujo el budismo en su filosofía Teosófica, ni Alice Bailey fueron verdaderas budistas. Ambas contradijeron e incluso negaron gran parte de la filosofía budista. Por ejemplo, en el budismo el mundo material es una ilusión que mantiene a las personas ancladas y les impide alcanzar el nirvana, que es la no-existencia. En la Teosofía, sin embargo, la realización de la divinidad interior y la divinidad suprema es vista como la verdadera meta —un nivel superior de conciencia considerado la verdadera realidad.
Ambas mujeres reinterpretaron la filosofía budista para ajustarla a sus propios sistemas de creencias. De hecho, la Jerarquía Espiritual mencionada arriba ni siquiera existe dentro del budismo — Blavatsky la inventó de la nada. Pero eso no impidió que Bailey expandiera la mentira para promover sus propias enseñanzas.

Helena Blavatsky llamó al budismo “la tradición de sabiduría más pura y antigua,” pero en realidad no fue más que una herramienta útil para difundir su visión teosófica. Ambas mujeres afirmaron haber canalizado a Maestros de la Sabiduría, Blavatsky a Koot Hoomi y Bailey a Djwal Khul, pero recibieron mensajes completamente distintos que se contradecían. Lo que hizo que las enseñanzas de Bailey fueran más exitosas fue que no eran tan densas ni esotéricas como las de Blavatsky. Las de ella eran más prácticas y sistemáticas, lo que hacía que la divinidad pareciera más accesible.
Ha habido algunas otras personas que afirmaron tener contacto con la Jerarquía Espiritual, pero ellas también tienen sus propias versiones que contradicen tanto a Blavatsky como a Bailey. Pero, no obstante las contradicciones y mentiras obvias, en unas pocas décadas el movimiento de la Nueva Era estaba bien encaminado a transformar la sociedad.
Las doctrinas místicas, metafísicas y ocultas del gnosticismo, rosacrucianismo, cábala y masonería fueron reempaquetadas en términos científicos e integradas en políticas económicas, activismo social y especialmente en la psicología humanista y la industria de autoayuda, como se explicó en la primera parte de este artículo. En muchos sentidos, incluso se cristianizó. Lo que antes era inaceptable se volvió popular y deseable —no por su filosofía, sino por sus prácticas y la participación voluntaria de un público desprevenido.
La tendencia se convirtió en norma, pero comenzó con un plan ideológico:
- Quitar a Dios y la oración del sistema educativo
Eliminar cualquier sentido de autoridad divina en las aulas para asegurar que la próxima generación sea moldeada solo por la razón humana, dominada por las emociones.
- Reducir la autoridad parental sobre los hijos
Desplazar la influencia de la familia hacia el estado, las escuelas y los medios para que los niños aprendan a cuestionar o ignorar los valores de sus padres.
- Destruir la estructura familiar cristiana tradicional
Redefinir la vida familiar para que los roles tradicionales y responsabilidades morales se descompongan, dejando espacio para un nuevo orden moral.
- Fomentar la libertad sexual sin restricciones
Normalizar el sexo fuera del matrimonio, promover la pornografía e introducir estilos de vida alternativos como naturales y aceptables.
- Facilitar el divorcio
Socavar el matrimonio haciéndolo descartable, lo que elimina lentamente la idea de compromiso y pacto.
- Promover el aborto como derecho personal
Redefinir la vida y la moralidad para que el niño no nacido sea una elección, no una persona.
- Normalizar la homosexualidad y las identidades alternativas
Presentar estos estilos de vida como naturales e iguales, mientras que las creencias tradicionales son etiquetadas como anticuadas, odiosas u opresoras.
- Derribar las fronteras religiosas y morales en las artes
Usar la música, los medios y el entretenimiento para difuminar las líneas entre el bien y el mal, lo sagrado y lo profano.
- Fomentar la idea de que todas las religiones son iguales
Promover el pluralismo espiritual, donde todo sistema de creencias es válido —excepto aquellos que reclaman la verdad exclusiva.
- Reemplazar la ley divina con el humanismo
Eliminar la necesidad de Dios poniendo la razón humana y la conciencia en Su lugar.
Todos los puntos anteriores se han logrado con la ayuda de los sistemas, instituciones, organizaciones e individuos mencionados anteriormente y en los dos artículos previos. Debe quedar claro como mucho de lo que se ha presentado como para el bien de la humanidad solo ha sido para llevarlos por el camino que ellos quieren. ¿Por qué no decir las cosas abiertamente y dejar que la gente decida por si mismo lo que quiere creer? ¿Qué les importa lo que crees?
Desde la Iluminación, el pretexto fue acabar con la autoridad y el control de la iglesia, pero el propósito realmente era otro. Los tiempos de la Inquisición ya pasaron hace mas de quinientos años. ¿Qué peligro representa hoy la Iglesia Católica o cualquier iglesia cristiana? Francamente, son más inefectivos hoy que nunca. Puedes pensar que el cristianismo es autoritario y dogmático, pero eso no es control — es convicción.
Nadie te obliga a que creas en que vayas a la iglesia ni que creas en Dios. Eso se hace por voluntad, por libre albedrio. Pero el punto más importante que debes entender es que la mente iluminada es una mente luciferina y nunca buscan tu bien.
El nuevo orden mundial con la nueva era es lo que ellos quieren lograr, pero no tienen porque lograrlo, confiemos en que sus planes se aguarán porque siempre triunfa el bien frente al mal, la pandemia fue concretada por ellos pero eso no significa que al 2030 culminen su agenda
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Amen
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