Transhumanismo – Una Idea Infernal

¿Alguna vez te has preguntado por qué Dios no permitió que Adán y Eva comieran del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal? Los Iluminados dirían que fue porque él quería mantener a la humanidad esclavizada. No tiene sentido. Dios no habría dado al hombre razonamiento y libertad de elección si lo que Él deseaba eran robots sin mente. Facultades que permiten a los seres humanos desafiar y negar a Dios por su propia voluntad. En la mentalidad iluminista, el conocimiento es poder. Un arma que se puede usar para engañar, manipular y controlar. De cierta manera, se podría decir que el conocimiento ha hecho más mal que bien a la humanidad.

Según el libro de Enoc, Azael era el líder de los ángeles caídos que vinieron a la tierra. Enseñó a los hombres el arte de la guerra y cómo hacer las armas y a las mujeres el arte del engaño, que implicaba hacer y usar cosméticos. También enseñó el arte de la brujería. El libro de Enoc dice que Dios atribuyó todo mal a Azael, quien corrompió al mundo esparciendo su maldad, convirtiéndolo en el chivo expiatorio. Siglos después, Dios le dijo a Moisés que sacrificara una cabra y derramara su sangre en el lugar Santo para expiar los pecados de los israelitas. El sumo sacerdote debía poner las manos sobre otro macho cabrío, y poner todos los pecados de los israelitas sobre su cabeza, y enviarlo a un lugar remoto.

El Pentagrama es la imagen simbólica de Azael, así como de Bafomet y también está asociado con el dios cananeo Baal. El pentagrama de la Cabra de Mendes y todos los cultos satánicos emanan de Azael. La palabra alquimia proviene de la antigua palabra egipcia Khem, cuyo significado es tierra negra. En árabe es Al-Khem, mientras que en griego es Chemia. En su libro La Conspiración del Genesis 6, el investigador canadiense Gary Wayne señala que el Pentagrama es un símbolo importante para alquimistas, templarios, rosacruces y masones. También fue importante para intelectuales como Euclides, Pitágoras y Platón, y en la era moderna para hombres como Christian Rosenkreutz, Isaac Newton, el Conde de St. Germaine, Carl Jung, Manley P. Hall, y Aleister Crowley, entre otros.

Los alquimistas mantenían su conocimiento oculto al público porque creían que podría llevar a la destrucción del mundo. Aunque se considera una creencia en la mítica capacidad de transformar metales comunes en oro, la alquimia es, en realidad, el intento de manipular el mundo material.La transformación de la creación de Dios en la creación del hombre. Es la base de la filosofía de la materia, que incluye física, química, biología, medicina, meteorología, herbolaria, embriología, psicología, economía y religión mística. Esto ha resultado en armas, bombas, modificación de género, vacunas, modificación del clima, drogas, modificación genética, alimentos procesados, control mental, inteligencia artificial, ingeniería social, socialismo, comunismo, la Nueva Era y la infiltración demoníaca en general.

El budismo tibetano, traído al mundo occidental por Helena Petrovna Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica, abrió la puerta a lo oculto en la cultura popular. Shangri-la, la utopía tibetana donde todos vivirían en hermandad y armonía con todos los seres vivos fue fundamental para la Nueva Era. Si Madam Blavatsky fue la madre de la Nueva Era, el psicólogo Carl Jung fue su padre. Influenciado por la cábala y el budismo, al igual que Blavatsky, fue el pionero de la idea de la Era de Acuario, una época astrológica que aun está por llegar. La Edad de los Piscis representa un despertar espiritual. El inconsciente colectivo abierto a la empatía, exploración, potenciación femenina. La Era del Acuario, en cambio, traerá una ola de intelectualismo, innovación y la conciencia colectiva.

Sin embargo, fue Alice Bailey, la sucesora de Blavatsky quien popularizó estas creencias de la Nueva Era. Una escritora prolífica, Bailey acreditó la mayoría de su trabajo a Djwal Khul, un Maestro de la Sabiduría, quien telepáticamente le dictó su sabiduría. En otras palabras, fue canalizado. Ella y su marido masón crearon la Lucifer Publishing Company, (después cambiaron el nombre a Lucis Trust), a través de la cual publicaron un periódico titulado Lucifer. Desarrolló un plan para inducir la Convergencia Armoniosa que conducirá a un Nuevo Orden Mundial. Bailey misma era masón y veía a la masonería como el custodio de la ley y la sede de iniciación, y en cuyo simbolismo el rito de la deidad.

Según Bailey, en sus ceremonias se ocultan las fuerzas relacionadas con el crecimiento y la vida de los reinos de la naturaleza y el despliegue de los aspectos divinos en el hombre. Y, en la comprensión de su simbolismo vendrá el poder para cooperar con el plan divino. Ella afirma que una jerarquía espiritual, dirigida por el Señor Sanat Kumara, a quien Blavatsky equiparó con Lucifer, eventualmente será conocida por el mundo. Una vez que un gobierno y religión mundial sean finalmente realizados, Jesucristo el Avatar, la supuesta reencarnación de St. Germain, también conocido por muchos como el Señor Maitreya, el Quinto Buda, Krishna, el Imam Mahdi, o el Mesías, aparecerá y la Era del Acuario (Nuevo Orden Mundial) comenzará.

La palabra Avatar significa descender. Proviene del sánscrito Avatarana. Ava – fuera, abajo; y tarati – cruzar, pasar a través, superar. En el hinduismo, un avatar es la encarnación terrenal de una deidad, como Vishnu. Así que, un avatar es un espíritu que cruza al mundo físico. En la Biblia, el velo del templo separaba la morada terrenal de Dios de la morada de la humanidad que por sus pecados no podía entrar al lugar Santo. Solo el sumo sacerdote podía entrar al templo para sacrificar al chivo expiatorio en expiación de los pecados. Luego, con la llegada de Cristo, eso cambió. En el momento en que Jesús murió, el velo del templo fue rasgado en dos. Simbólicamente, significa que a través de Jesucristo el hombre ya no está separado de Dios. En el ocultismo, en cambio, atravesar el velo significa trascender el mundo físico y accesar el mundo espiritual. No para tener contacto con Dios, sino para ser un dios.

Los conceptos de la Nueva Era eran especialmente populares en psicología. Carl Jung, Abraham Maslow, Carl Rogers y otros luminares psicológicos fueron todos influenciados por el hermetismo, el gnosticismo, la cábala, las religiones orientales y la teosofía. La transformación cultural en espera de la Era de Acuario fue la base para, entre otras cosas, el Movimiento de Potencial Humano y la psicología humanista. A finales de los años sesenta, la Psicología Transpersonal, también conocida como psicología espiritual, pretendía integrar la espiritualidad dentro del marco de la psicología moderna, pero no la espiritualidad tradicional. Así como la Teoría de la Evolución de Darwin guio a la sociedad hacia la secularización, la psicología humanista guio a la sociedad a enfocarse en sí mismos, en el yo.

El hombre centrado en sí mismo fue el inicio de una revolución narcisista. Los sentimientos se hicieron más importantes que la razón. Si te sientes bien, hazlo y vive tu mejor vida se volvieron los mantras del mundo moderno. Hoy, el mundo está abrumado por una locura colectiva basada en los sentimientos. Gran parte de la sociedad está tan ciega que ya no puede ver la realidad aun cuando son presentados con hechos contundentes. Es la división de la consciencia, aceptando la mentira como verdad y negado la verdad como mentira. Sin embargo, esta transformación ideológica es la preparación del escenario para el siguiente paso en el proceso alquímico. La corrupción de la imagen de Dios y la creación de una imitación híbrida.

El filósofo sueco Nick Bolstrom define el transhumanismo como un movimiento intelectual y cultural que apoya la utilización de la ciencia y la tecnología para imponer las capacidades y los caracteres mentales y físicos humanos, con el objetivo de trascender las limitaciones biológicas humanas y alcanzar finalmente una condición posthumana. Esto es lo que se llama una filosofía antropocéntrica que considera al hombre como el elemento central del universo. En otras palabras, el hombre es Dios. Eso no es exactamente lo que dicen, pero no es necesario ser filósofo para entender su significado más profundo. Es el Gran Trabajo de las sociedades secretas y la piedra filosofal de los alquimistas.

El movimiento transgénero es la vía principal hacia el transhumanismo. De hecho, hay quienes argumentan que el transgenerismo es transhumanismo. Ambos redefinan la humanidad, promueve la androginia, expresan odio hacia el cuerpo natural, permiten la experimentación en los seres humanos, y prometen una falsa salvación. En un sentido más profundo, es una ideología luciferina. Una prueba beta para ver si la humanidad se volverá contra sí misma y negará la creación de Dios hecha a su imagen y semejanza. Es la recreación del hombre, por el hombre, en la imagen del hombre. El filósofo y futurista Max More, fundador de la filosofía del transhumanismo, declaró: No más dioses, no más fe, no más timidez. El futuro le pertenece a la posthumanidad. Más que una transformación, para los transhumanistas es la transfiguración del hombre en máquina. Un hombre híbrido modificado genéticamente en un dios de su propia fabricación.

La ingeniería genética, la nanotecnología, los implantes biónicos, el mejoramiento cognitivo, la inteligencia artificial, la prolongación de la vida, la singularidad tecnológica, la realidad virtual, el envío de mente y la colonización espacial son formas de transhumanismo. No para el mejoramiento de la humanidad, sino para la creación de un nuevo ser humano. En la Doctrina Secreta, Helena Blavatsky escribió sobre una jerarquía espiritual altamente evolucionada de seres superiores y exaltados a quienes ella llamó los Maestros de la Sabiduría Antigua. El transhumanismo es la materialización de esta ideología. La fusión del hombre con la máquina es el Übermensch soñado por Friedrich Nietzsche. Los Nefilim de la nueva era. Más que una ideología, es una religión maligna basada en las antiguas religiones masticas. Es un gran engaño destinado a condenar a la humanidad. El transhumanismo es la última blasfemia contra el Espíritu Santo, y no hay vuelta atrás de eso.

Ya sea que te des cuenta o no, el mundo está gobernado por la teocracia. Puede que tú no creas en Dios, pero aquellos que están en control sin duda alguna sí creen. Muchos proclaman ser ateos, pero toma en cuenta que el significado original de la palabra ateo no era alguien que no cree en Dios, sino alguien que estaba sin Dios. Esa es una gran diferencia. Pero el punto a señalar es lo equivocados que están. Con todo el conocimiento transmitido a través de los milenios, ninguno de los supuestos iluminados que han muerto han alcanzado la divinidad. Siguen muertos y ni uno sólo ha regresado de la tumba, aparecido en los cielos ni reencarnado. ¿Entonces, de qué les sirvió todo ese conocimiento? Fueron instrumentos del mal, nada más, y fueron engañados al igual que engañaron.

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